El triángulo de la ergonomía

Las interfaces conductor-máquina de la motocicleta conforman el triángulo de la ergonomía. Dichas interfaces son los puntos en los que el conductor tiene un contacto físico directo con la máquina, es decir, la motocicleta. Se trata del manillar, el asiento y las estriberas.

El fin de la ergonomía en la motocicleta consiste en crear unos dispositivos cuya disposición espacial óptima permita conducir relajadamente y sin cansarse.

En Wunderlich llevamos más de dos décadas dedicándonos a mejorar la ergonomía de las motocicletas BMW. Para adaptar una motocicleta de una manera personalizada, se recurre a tres componentes básicos.

Componentes básicos de la ergonomía en motocicletas

Recomendamos considerar tres componentes a toda aquella persona que quiera hacer una adaptación básica de la ergonomía de su motocicleta:

  • Nuestros asientos
  • Nuestros elevadores de manillar
  • Nuestros sistemas de estriberas

Ricardo Wunderlich, Doctor en Medicina.

Médico experimentado y motociclista apasionado

El hermano de Erich Wunderlich, el Doctor en Medicina Ricardo Wunderlich, participa en casi todos los diseños —especialmente aquellos que guardan relación con la ergonomía— aportando sus conocimientos en medicina y quiropráctica; y esto es así desde hace muchos años. No obstante, Ricardo Wunderlich hace una aportación más, que nos parece indispensable: desde su juventud, y al igual que su hermano, es un motociclista apasionado, por lo que está llamado a combinar y aportar su saber y experiencia en ambos ámbitos, es decir, la medicina y el motociclismo. A continuación nos ofrece un resumen de sus conocimientos acerca del triángulo de la ergonomía.

»Me llamo Ricardo Wunderlich, y desde hace 25 años soy médico generalista y quiropráctico; desde que tengo 13 años, es decir, desde hace 45 años, soy mecánico y conductor entusiasta de ciclomotores y motocicletas. Actualmente me estoy tomando un descanso laboral, por lo que, a petición de Wunderlich, estoy colaborando en el desarrollo de sistemas ergonómicos. Arno Gabel, empleado de Wunderlich GmbH, ha puesto de manifiesto algo que todos sospechábamos desde que empezamos a hacer los primeros pinitos en el mundo del motociclismo: se trata del triángulo de la ergonomía.

Desde una perspectiva filogenética, nuestro origen se halla en los simios. Se tiende a pensar que las personas se sienten mejor sentadas con los hombros colgando; sin embargo, la postura sentada sobre la motocicleta es más parecida a la de un simio y, precisamente por ello, no resulta incómoda. El asiento de una motocicleta puede compararse con las botas de esquí de un esquiador, ya que deben ajustarse a la perfección, y no debe repararse en gastos a la hora de comprarlas. Algunas personas opinan que lo mejor es contar con un asiento que esté adaptado de manera personalizada, pero eso es como jugar a la ruleta: puede salir bien, pero si sale mal, no podrá devolverse; además, para saber si es el asiento adecuado, antes habrá que recorrer unos cuantos cientos de kilómetros.

En Wunderlich nos dedicamos a resolver los problemas que plantea la falta de ergonomía, algo a lo que los fabricantes de motocicletas no han prestado la debida atención. De hecho, son los motociclistas los que abordan las cuestiones ergonómicas, haciendo en su tiempo libre de mecánicos, diseñadores, tapiceros, médicos, programadores CAD e ingenieros.

Desde mi punto de vista médico-ortopédico, el diseño del triángulo de la ergonomía puede sintetizarse de la siguiente manera. No obstante, antes debo señalar que únicamente me refiero a las motocicletas de carretera, pues las motocicletas de carreras cumplen con un fin específico, pero no guardan mucha relación con la ergonomía y solo suelen ser adecuadas para hombres con una estatura de 1,60 m y un cuerpo musculado. Asimismo, las motocicletas deportivas requieren fuerza, y pienso que solo destacan por su velocidad. Adoptando una postura sentada cómoda también puede circularse rápido sin necesidad de superar los 140 km/h; y una postura sentada cómoda es lo que recomiendo como médico. Si nada molesta y todo está bien adaptado, es posible concentrarse plenamente en la carretera. En este sentido, debe haber una distancia razonable entre los puños del manillar y los hombros, y las manos deben adoptar una ligera abducción. La flexión de los muslos con respecto al tronco, así como de las piernas con respecto a los muslos, debe ser ligeramente inferior a 90 grados. Por desgracia, hoy en día está muy de moda colocar las puntas de los dedos del pie o la parte más adelantada del pie sobre las estriberas; sin embargo, lo más cómodo es posar el arco de los pies, como hacen los pilotos de motocross y trial. Solo deben colocarse las puntas de los dedos sobre las estriberas al tomar curvas; de lo contrario, se roza el suelo con el empeine exterior o los deslizadores de los dedos del pie.

Lo primero y más importante es el asiento, como se mencionó anteriormente. El asiento de la motocicleta debe estar a una altura que permita tocar el suelo cómodamente con los talones; asimismo, debe estar arqueado por los laterales de tal manera que se pueda estar de pie con comodidad. Sentado, debe tener un buen agarre, con una hondonada longitudinal que discurra por el centro; así se evita que tanto hombres como mujeres sientan unas incómodas fuerzas de cizallamiento en la zona de los genitales cuando se acelera y desacelera longitudinalmente, es decir, roces incómodos en las partes blandas al acelerar y frenar. Sentado, las tuberosidades isquiáticas transmiten la masa corporal al asiento, algo que también hacen los músculos de los glúteos, pero en menor medida. El coxis debería permanecer protegido en todo momento, pues este hueso sufriría un esfuerzo mecánico si su borde se golpease en la zona próxima al acompañante; por este motivo, y para que el conductor disponga de una libertad suficiente de movimientos, la zona del conductor del asiento debe ser amplia en sentido longitudinal. Cuando conducimos solos y con intensidad, tendemos a movernos mucho sobre la motocicleta, tanto en sentido transversal como longitudinal. Aunque no resbalemos sobre el asiento cuando circulamos por carretera, nuestro tronco se inclina hacia adelante, atrás y los lados, y se enrolla, por así decirlo, con el trasero sobre el asiento; por lo tanto, necesitamos espacio para todos estos movimientos. Ese es el motivo por el que el asiento del acompañante es más reducido, lo que no es malo, ya que el acompañante no necesita hacer tantos movimientos. No obstante, esto es otro tema; lo que verdaderamente importa es que tanto el conductor como el acompañante dispongan de una elevación en la parte delantera del asiento, de modo que no tengan que apoyarse tanto cuando el cuerpo se desplaza hacia adelante al frenar. Para el diseño del contorno 3D de nuestros asientos »AKTIVKOMFORT« se han tenido en cuenta todos estos requisitos, con independencia de si se trata de un asiento de altura estándar o de una versión más baja o más alta.

Podríamos seguir profundizando aquí sobre estos temas, lo que, de hecho, hacemos en Wunderlich. En resumen, es posible fabricar un asiento que prácticamente todos los motociclistas encuentren cómodo.

Una vez que la altura del asiento es la correcta, y el asiento en sí mismo es cómodo, debe buscarse el manillar más adecuado o estudiar si se necesita elevarlo o retrasarlo. En tercer lugar, debe considerarse la posición de las estriberas. Por último, se trabaja en la posición exacta de la palanca de cambios, la longitud de las manetas, y su distancia con respecto al manillar.

Obviamente, sería perfecto si en un programa informático pudiera introducirse el tipo de motocicleta, la estatura, el peso, el largo de entrepierna y la longitud de los brazos para determinar el equipamiento más óptimo. ¡Estamos trabajando en ello!«.

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