La causa real
Durante las pruebas de conducción pudimos identificar el origen del ruido: se trataba de la cámara de resonancia, la cual está formada —a grandes rasgos— por las caras interiores de las maletas y todo el arco trasero de las ruedas. La cámara de resonancia es una fuente de sonido debido a su geometría, volumen y los materiales que la delimitan, y su respuesta acústica a la reflexión. Por consiguiente, no son las vibraciones mecánicas, sino más bien la presión sonora que escapa en las proximidades del escape lo que genera la resonancia. La cámara de resonancia actúa como un amplificador mecánico, siendo la causa de ese sonido ronco que los conductores encuentran molesto y desagradable.
Tras este hallazgo, quedó constatado el motivo por el que el ruido era especialmente perceptible a carga plena o parcial: se trata de estados funcionales en los cuales el nivel de presión sonora del escape es máximo por influencia de las condiciones físicas presentes.
En consecuencia, debía eliminarse la cámara de resonancia descrita por ser el origen del ruido, lo que solo podía lograrse si la presión sonora y el flujo de los gases de escape del silenciador se desviasen o eliminasen.